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RESEÑA HISTORICA

 

La primera Asamblea Departamental con que cuenta la historia de Risaralda, comenzó a laborar el primero de octubre del año 1968, después de una agitada jornada democrática que decidió quienes serían nuestros primeros diputados.

La Asamblea de Risaralda elegida popularmente para un periodo de dos años, entre 1968 y 1970 estuvo integrada de la siguiente manera:



PRINCIPALES                                                    SUPLENTES

Camilo Mejía Duque.........................................Elías Bedoya Cardona

Fabio Vásquez Botero......................................Fabio García Salazar

Rafael Carbonell..............................................CarbonellFernando Bolívar

Álvaro Gómez Hurtado....................................Jesús María Betancourt M.

Carlos Alberto Gartner Tobón..........................Antonio Ocampo Ramos

José Rodríguez Castaño..................................Pedro Quintero Ángel

Arnulfo Caicedo................................................Luis Angel Arcila A.

Reinaldo Acosta Soto.......................................Fabio Posada Castaño

Romelia Mejía Marín........................................Enrique Cortés G.

Hernando Jiménez Serna................................Gabriel Jiménez Buriticá

Hugo López Betancourt...................................Gustavo Bernal Ángel

Nelson Uribe Garcés........................................Manuel J. Posada Ángel

Hugo Tobón Duque..........................................Martha Herrera de A.

Gustavo Rojas Pinilla.......................................Eleazar Antonio Ramírez H.



Una vez definida la composición de la Corporación, se procedió a la elección de la mesa directiva, la primera en la historia que le otorgaría el honor de convertirse en el Presidente de la Duma, al diputado Fabio Vásquez Botero.

El primer Secretario de la Asamblea de Risaralda fue Aníbal Machado, mientras que Luis Alfonso Hormaza se convirtió en el primer subsecretario.

En esta primera vigencia de operaciones de la Asamblea de Risaralda, fueron aprobados un total de 68 proyectos que se convirtieron en Ordenanza del Departamento, la mayoría de ellas, apuntaban hacia la organización administrativa, financiera, operativa, logística y demás, así como a la ejecución de las primeras obras y actos que favorecían a todos los sectores sociales de las comunidades risaraldenses.

 

PRIMERA ORDENANZA:

La primera Ordenanza fue en 1968, donde se fija el personal de secretaría de la Asamblea y sus asignaciones, y se señalan los gastos de representación de los Diputados y el Secretario.

  

En este orden de ideas, la primera ordenanza aprobada por los diputados del departamento y por ende la primera que tuvo Risaralda, fijó precisamente y de manera expresa el personal de secretaría y sus asignaciones, que debía asumir la Asamblea, ordenamiento que también señalaba las directrices en torno a los gastos de representación de los Diputados y el Secretario.

Así las cosas, a partir del primero de octubre de 1968 el personal de Secretaría de la Asamblea y sus asignaciones, es decir la primera planta de funcionarios, sería la siguiente:

 

- Un Secretario a $3.500.oo mensuales en 3 meses $10.500.oo.

- Un Subsecretario a $3.500.oo mensuales en 3 meses $10.500.oo.

- Un Relator a $2.500.oo mensuales en 2 meses $5.500.oo.

- Un Oficial Mayor a $2.500.oo mensuales en 2 meses $ 5.500.oo

- Una mecanotaquígrafa a $1.500.oo mensuales, 3 meses $4.500.oo.

- Un Mecanógrafo a $1.500.oo mensuales en 3 meses $4.500.oo.

- Dos Auxiliares a $1.000.oo mensuales en 2 meses $4.000.oo.

- Una Aseadora a $550.oo mensuales en 2 meses $1.100.oo.



De la misma manera, los gastos de representación de los Honorables Diputados y del Secretario de la Corporación fueron tasados en cincuenta pesos ($50.oo) diarios para cada uno, a partir del mismo primero de octubre.

La prima de Navidad para los Diputados y demás empleados de la Asamblea Departamental de Risaralda, se fijó por medio de la Ordenanza No.035, por

un valor equivalente a lo devengado por cada uno de ellos en un mes, por concepto de sueldo y gastos de representación.

Constitucionalmente se debía estructurar el órgano encargado del control fiscal en Risaralda y fue a través de la Ordenanza No.034 que nació la Contraloría General del Departamento con su planta de personal y las asignaciones respectivas, los grupos y las normas de procedimiento, entre otros aspectos.



La Contraloría General del Departamento entró en funcionamiento el primero de enero de 1969, cuyas funciones fiscalizadoras no sólo se supeditaron a los actos de la administración departamental, sino que se extendieron a los demás municipios.



Inicialmente, el periodo del Contralor General del Departamento elegido por la Asamblea era de dos años, contados a partir del día primero de Julio de 1969, según las normas establecidas por la Ley 47 de 1945. 



La administración central también fue objeto de organización administrativa, como era apenas obvio en un departamento que apenas cumplía un año de creación y se adentraba en su segundo año de gestión. Mediante la Ordenanza No.068 fue fijado el personal de las Oficinas Públicas del Departamento con sus respectivas asignaciones, el cual entraría a operar con todas las de la ley a partir del primero de enero de 1969.

Paralelo a las actividades de organización de la Asamblea y la Contraloría Departamental, los diputados aprobaron la Ordenanza No.047 por medio de la cual se facultó al Ejecutivo Departamental para que buscara la nivelación de los sueldos de los profesores de enseñanza media y primaria del departamento con los de la Nación, a través del proyectado Fondo Regional Educativo, en el cual también el gobernador tenía plena autorización para su creación, en busca de la integración de la educación en el departamento.



Un hecho importante, por lo que se vendría algunos años después para esta comunidad risaraldense, lo configuró la Ordenanza No.061 que ordenó que la planeación del corregimiento de Dosquebradas del municipio de Santa Rosa de Cabal, estaría a cargo de la Oficina de Planeación del Departamento.

En materia educativa, las primeras ordenanzas aprobadas por la Asamblea Departamental reflejaban el absoluto revolcón que sufrían todas y cada una

de las instituciones públicas de los diferentes municipios que integraron el nuevo Departamento de Risaralda.

Bajo esta dinámica, la administración, previa autorización vía ordenanza, realizó entre otras, las siguientes acciones administrativas:

- Creó el bachillerato nocturno del Colegio Oficial de Varones “Rafael Uribe Uribe” de Pereira, cuya instrucción sería de carácter gratuito para los estudiantes que llenaran las condiciones requeridas.

- Creó el Bachillerato Técnico Comercial en el Municipio de Marsella, anexo al Instituto “Estrada”, cuya reglamentación estuvo a cargo de la entonces Secretaría de Desarrollo Económico y Social del Departamento. En este tipo de enseñanza se incluyeron asignaturas especializadas como mecanografía, taquigrafía y contabilidad, entre otras de carácter comercial.

- Creó los cursos quinto y sexto de bachillerato en los colegios Nuestra Señora de los Dolores y Liceo San Andrés de Quinchía.

- Fusionó en un sólo establecimiento educativo los colegios Santo Domingo Sabio y Santa Cecilia del municipio de Balboa.

- Fusionó en un solo claustro el colegio Liceo de Occidente y Nuestra Señora del Carmen del municipio de La Celia.

- Decretó auxilios por treinta mil pesos para el Municipio de La Celia, con destino exclusivo a la construcción de la escuela de enseñanza primaria en la vereda La Secreta



- Decretó auxilios por cinco mil pesos para el Municipio de Pueblo Rico, con destino a la construcción de una sala de televisión educativa en la Escuela Simón Bolívar.

- Auxilió a la Junta de Acción Comunal de la Vereda Cicuepa, del corregimiento de Santa Cecilia en el Municipio de Pueblo Rico, con la suma de cinco mil pesos para iniciar la construcción de un local para la escuela de enseñanza primaria.

- Auxilió con la suma de tres mil pesos a la Junta de Acción Comunal de la Vereda Ciató del municipio de Pueblo Rico, con el fin de hacer reparaciones al local de la escuela veredal.

- Auxilió con treinta mil pesos a la Junta de Acción Comunal de la vereda El Rocío de Pereira, para la construcción de la escuela del sector.

- Destinó diez mil pesos para la Biblioteca del Colegio Jesús María Ormaza del barrio Cuba de Pereira.

- Fijó un auxilio anual mínimo para funcionamiento de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Como un acto especial, la Ordenanza No.055 en aras del cumplimiento del contrato de nacionalización del colegio Francisco José de Caldas de Santa Rosa de Cabal, destinó cuarenta mil pesos para pagar el saldo que por igual valor le adeuda el Departamento, por concepto de los aportes correspondientes a los años de 1967 y 1968, de conformidad con el contrato sobre nacionalización del mismo.

Otro aspecto bien importante en la gestión político - administrativa de la Asamblea del Departamento en su primer año de actividad, se dio a nivel financiero. El naciente Departamento debía adoptar los lineamientos que en materia impositiva existían el país y a los cuales tenía derecho, para ajustar sus arcas y asegurar el recaudo de los recursos que le permitirían subsistir y garantizar su autosostenibilidad, además de comenzar a implementar estrategias financieras para acceder a recursos que le aseguraran la inversión social.

En este orden de ideas, la tercera ordenanza que en su historia aprobó la Corporación y la primera de carácter financiero, tuvo que ver con una autorización al Gobierno Departamental para realizar operaciones de crédito con bancos nacionales hasta por la suma de tres millones de pesos.

Este primer empréstito obedecía precisamente a la atención que se debía efectuar de los gastos señalados en el presupuesto de la vigencia fiscal de este mismo año.

Días más tarde, la Ordenanza No.014 también autorizaba al Gobierno Departamental para realizar operaciones de crédito hasta por diez millones ochocientos mil pesos con bancos u otras entidades nacionales, cuya destinación específica pretendía el financiamiento del Fondo Rotatorio de Valorización, creado por el Decreto No 214 del 11 de agosto de 1967, expedido por el Gobierno de Risaralda.

A través de este fondo, estaban previstos la fijación de los Planes de Fomento Eléctrico en el Departamento y la adquisición de equipo y maquinaria destinados a la conservación y construcción de las obras públicas.

La primera Ordenanza del Departamento que incluyó la legislación de licores fue la No.029, la cual ordenó que a partir de 1968 los licores destilados nacionales y los vinos, cuya elaboración estuviera autorizada por el Ministerio de Salud Pública, sería de libre concurrencia y comercio al mercado departamental, previo al pago de los impuestos establecidos o que definiera el Gobierno de Risaralda.

Esta ordenanza exceptuó de esta disposición a los licores destilados en el ya vecino departamento de Caldas, los que sólo eran introducidos por el Gobierno Departamental.

Junto a estos lineamientos, también fue creada la Junta Consultiva de Rentas Departamentales, cuyas funciones habían sido establecidas en el Decreto No.065 del 22 de marzo de 1967.

El primer Código Fiscal del Departamento se dio a instancia de la Ordenanza No.065, el cual supo conjugar en su esencia el conjunto de normas que reglamentaban la constitución, organización, disposición y control de la Hacienda Departamental y la fiscalización de las rentas y gastos de los Municipios.

De esta manera se constituye este ordenamiento fiscal, cuyo acatamiento era obligatorio para funcionarios, agentes y contratistas del Departamento.  De la misma forma como ha venido evolucionando la gestión de los diputados en este año, el primer presupuesto de rentas e ingresos y apropiaciones que aprobó la Corporación, para los gastos durante la vigencia fiscal de 1969, fue aforado en  $66`982.005.oo.

Así como la educación sufrió un completo vuelco debido al nuevo ordenamiento territorial que tenían los trece municipios agrupados en el departamento de Risaralda, los asuntos viales y de obras públicas también fueron objeto de grandes movimientos administrativos.

A través de varias ordenanzas que iniciaron este año y que en el transcurso de los lustros subsiguientes continuarían con el mismo cometido, en Risaralda se comenzaron a departamentalizar algunas de las vías que llenaban los requisitos.

Bajo este contexto, a continuación reseñamos las primeras vías carreteables adoptadas por el Departamento de Risaralda:

- Ordenanza No.018: La vía de penetración existente, en una extensión aproximada de doce kilómetros, entre la carretera La Virginia - Pueblo Rico y la vereda Tambores del municipio de Balboa, pasando por la hacienda San Francisco y la vereda de Cruces.

- Ordenanza No.019: La carretera construida por Acción Comunal que lleva de la cabecera del municipio de Santuario a la vereda Los Planes del mismo.



-Ordenanza No.032: Las carreteras Frailes - Buena Vista - Dosquebradas, en el Municipio de Santa Rosa de Cabal.

El Pital de Combia – La Amoladora - San Luis - San Vicente, en el municipio de Pereira.

Estas dos últimas vías carreteables, fueron incorporadas también al Plan Vial Departamental.

-Ordenanza No.050: Incorpora al Plan Vial Departamental de Carreteras la construcción de la vía que partiendo del Alto de Boquerón pasa por el camino de El Rodeo, llega a La Soledad y termina en sitio La Capilla en el corregimiento de Dosquebradas, Municipio de Santa Rosa de Cabal.

Las obras de infraestructura vial en el departamento de Risaralda se hicieron realidad a través de varias ordenanzas; una de ellas fue la No.017, por medio de la cual se asignó una partida presupuestal de tres millones de pesos para la construcción y terminación de algunos trabajos iniciados en todos los municipios, con excepción de la capital risaraldense.

No sólo en el campo vial proliferaron las obras, también en otros frentes se autorizó la ejecución de diversos trabajos de beneficio social y comunitario en los diferentes municipios. A continuación relacionamos algunos de ellos:

-Para la construcción del puesto de salud en La Bella, se auxilió con treinta mil a la Junta de Desarrollo Comunal de esta vereda de Pereira.

-Para la construcción del alcantarillado de la zona urbana de Mistrató, se destinaron $130.000.oo, de los $170.000.oo que integraban el auxilio global autorizado, con destino a la Administración Municipal de esta localidad.

-Se distribuyó un auxilio global de $350.000.oo, destinado a diversas obras en el municipio de Quinchía, tales como la construcción de la Plaza de Mercado con $240.000.oo, el Liceo San Andrés con $45.000.oo, Nuestra Señora de los Dolores con $45.000.oo y la dotación del puesto de salud del corregimiento de Irra por $20.000.oo.

Otros municipios beneficiados con obras en 1968 fueron La Virginia con el mejoramiento de su acueducto municipal y la recuperación de las represas del río “Totuí”, que surtían al mismo; Marsella y Santa Rosa de Cabal con la electrificación de las fracciones rurales de dichos municipios. 



Durante este primer año se efectuaron aportes a obras de importancia para la ciudad de Pereira. Ellas fueron:

-Mediante la Ordenanza No.045 se destinó un auxilio de un millón de pesos con destino a la construcción del Coliseo Cubierto, cuyos recursos serían entregados a la Sociedad de Mejoras Públicas de Pereira en partidas anuales de $250.000.oo.

-A través de la Ordenanza No.058 se auxilió al Municipio de Pereira con la suma de cincuenta mil pesos, con destino la construcción de un colector de aguas negras en el barrio Boston.



Junto a las obras de infraestructura que se autorizaron anteriormente, en materia de salud los auxilios también llegaron a otras entidades como el realizado por cincuenta mil pesos al Centro de Enfermos por el Bacilo de Hansen en Agua de Dios, para la atención de los pacientes oriundos de Risaralda que estuvieran allí recluidos, así como el auxilio de veinte mil pesos para el Centro de Vías Respiratorias de Pereira.

Mientras que en materia de seguridad la Ordenanza No.022 creó la Inspección Departamental de Policía en el Barrio Pío XII del municipio de La Virginia, en el campo deportivo la Ordenanza No.060 organizaba y reglamentaba el funcionamiento de la Junta Departamental de Deportes de Risaralda, un organismo ejecutivo encargado del fomento del deporte aficionado, de la cultura física, y que tendría la administración del deporte en el territorio de Risaralda.

Otro campo que también tuvo intervención de la Asamblea Departamental fue el agrícola. Mediante la Ordenanza No.064 se le concedieron facultades al Gobierno Departamental para contratar con el Ministerio de Agricultura o a través de sus organismos, el fomento y desarrollo agropecuario de esta sección colombiana, conforme con los lineamientos nacionales vigentes de reestructuración del sector agropecuario.

Para culminar con esta primera vigencia de actividad coadministradora de la Asamblea Departamental, en la que el tema cultural también fue abordado, reseñamos la creación, mediante la Ordenanza No.009, de la Banda Departamental de Músicos con sede en la ciudad de Pereira, la que estaría integrada por 24 personas, representada en un director con una asignación mensual de $1.500.oo, un Músico Mayor, siete solistas, siete músicos de primera clase y ocho músicos de segunda clase.

Para la compra del instrumental musical necesario, la Asamblea de Risaralda también autorizó en esta ordenanza la destinación de recursos del orden de los veinte mil pesos.

Este año también fue creada a través de la Ordenanza No.041, la condecoración “La Gran Cruz de Risaralda”, como una insignia de distinción para las personas o entidades que la merecieran por sus sobresalientes actividades en pro del progreso del Departamento.

En 1969, La intensa actividad que habían tenido los diputados el año inmediatamente anterior, con motivo de su primera jornada de labores, para 1969 disminuyó ostensiblemente, a tal punto que en esta vigencia fueron aprobadas tan sólo veinte ordenanzas.

Sin embargo, este año la Asamblea Departamental debatió y aprobó una de las ordenanzas más importantes en materia de símbolos e identificación de patria chica en Risaralda.

Mediante la Ordenanza No.018 se adoptó la Bandera Oficial del Departamento y se ordenó la apertura del concurso para el diseño del escudo.

Las características de la insignia aprobada por la Asamblea fueron textualmente: “Tela en sínople verde con tono estricto de esmeralda, con forma rectangular y extendida en sentido horizontal, de preferencia en seda o tafetán, sus medidas son de 1,20cm por 0,60cm. Como símbolo propio llevará en el centro trece estrellas en metal (Plata), dispuestas en arcos descendentes. Ira fijada en asta, sin moharra”.

Al igual que el año anterior, los ajustes administrativos de la Corporación Risaraldense no se hicieron esperar. La Ordenanza No.004 fijó a partir del primero de octubre de este año, en $3.600.oo mensuales, los gastos de representación de los Diputados, Secretario y Subsecretario de la Honorable Asamblea Departamental.

De la misma manera, consecuente con el desarrollo de los dos primeros años de funcionamiento del nuevo departamento colombiano, el fortalecimiento de las finanzas fue una constante al interior de la administración y por ende de la Duma. Impuestos, estampillas y empréstitos, fijaron toda la atención de los diputados.

La ordenanza No.003 estableció un impuesto a los cigarrillos extranjeros que se introdujeran al departamento para su expendio y consumo, los que debían pagar la suma de un peso con cincuenta centavos por cada cajetilla.

La primera estampilla propia que hizo su aparición en esta naciente sección del país se cristalizó a través de la Ordenanza No.006, la cual estableció la creación de la estampilla Pro-Palacio Departamental de Risaralda. 

En este mismo orden de ideas, también se creó bajo la misma ordenanza la Junta Pro-Palacio Departamental de Risaralda, organismo que se encargó de hacer todas las gestiones conducentes a la adquisición de los terrenos y la construcción en la ciudad de Pereira de un edificio donde quedarían ubicadas las oficinas públicas departamentales.

La Junta Pro-Palacio Departamental estuvo integrada por el Gobernador, el Secretario de Gobierno Departamental, el Jefe de la Oficina Administrativa, El Jefe de la Sección de Obras Públicas del Departamento y dos Diputados designados por la Honorable Asamblea, de conformidad con la partida política.

Para el cumplimiento de los propósitos trazados, la Ordenanza No.007 determinó el gravamen y los actos y documentos sobre los cuales sería de obligatorio uso la estampilla Pro-Palacio Departamental de Risaralda, tales como las nóminas que presentaran los empleados departamentales para el cobro de sueldos o jornales de conformidad con la tarifa, además de todo contrato celebrado entre las administraciones departamentales y las autenticaciones en la Gaceta Departamental, entre otros.

A fin de reforzar todas las iniciativas anteriores, los diputados también aprobaron la Ordenanza No.008 que concedió autorización al Gobierno Departamental para contratar un empréstito con la banca nacional hasta por diez millones de pesos, con destino a la construcción de las obras de la sede propia del gobierno de Risaralda.

De esta manera, se daban los primeros y firmes pasos tendientes gestar una necesidad corporativa, que más adelante quedaría definida a ejecutarse en un costado del parque Olaya Herrera.

Otro de los empréstitos autorizados en esta vigencia con la banca nacional o prestamistas oficiales o particulares, fue por un monto de cinco millones de pesos, cuyo producto se destinaría exclusivamente a impulsar los planes de electrificación rural en el departamento.

En este mismo campo financiero, la Ordenanza No.010 creó los Almacenes Recaudadores de Rentas Departamentales en los municipios de Pueblo Rico y Mistrató, los que entraron en rigor a partir del primero de enero de 1970.

El presupuesto de rentas e ingresos y apropiaciones para gastos durante la vigencia fiscal de 1970, fue aforado en $100.008.935.oo. 

El camino hacia la participación de Risaralda en la creación de empresas de diferente índole se dio a la luz de la Ordenanza No.012 que autorizó al Gobierno Departamental para gestionar y llevar a efecto la vinculación del Departamento en la Compañía Forestal del Risaralda.



Esta compañía, que pasó a la historia por ser la primera en la que el Departamento tuvo interés en participar activamente y destinó recursos, logró que para atender los gastos necesarios tendientes a su consolidación se asignara la suma de $400000.000.oo.

Otra de las autorizaciones dadas, fue para la realización de estudios técnicos requeridos para establecer el grado de explotación extractiva de los yacimientos de carbón de Quinchía.

En seguridad, el Departamento cedió a la Policía Nacional sus derechos de dominio y posesión sobre el lote de terreno de 641 metros cuadrados, localizados en la carrera 4ª No 4-42 del área urbana de La Virginia, con destino a la construcción del cuartel y las oficinas del organismo de seguridad en esta localidad.

En educación por su parte, la Ordenanza No.009 adoptó el primer Plan Educativo del Departamento que tuvo Risaralda, el cual fue aprobado para el quinquenio 1970-1974 y creó así mismo con carácter permanente, una comisión de la Honorable Asamblea integrada por cuatro diputados, denominada “Comisión del Plan”, que estudiaría para primer debate los planes que correspondieran fijar a la Duma.

La entrega de auxilios continuó este año, resultando favorecidos, entre otros, el Hogar Nazaret y la escuela Santa María Mazzarello (Madres Salesianas) del corregimiento de Dosquebradas, en jurisdicción del Municipio de Santa Rosa de Cabal, en las que se adelantó respectivamente, la construcción de dos aulas y la creación dos plazas de maestros.

En materia cultural se expidió la Ordenanza No.016, mediante la cual se creó la Academia de Historia de Risaralda, con sede en la ciudad de Pereira.

Una vez definida la composición de la Corporación, se procedió a la elección

de la mesa directiva, la primera en la historia que le otorgaría el honor de

convertirse en el Presidente de la Duma, al diputado Fabio Vásquez Botero.

El primer Secretario de la Asamblea de Risaralda fue Aníbal Machado,

mientras que Luis Alfonso Hormaza se convirtió en el primer subsecretario.

En esta primera vigencia de operaciones de la Asamblea de Risar