Historia
RESEÑA HISTORICA
La primera Asamblea Departamental con que cuenta la historia de Risaralda, comenzó a laborar el primero de octubre del año 1968, después de una agitada jornada democrática que decidió quienes serían nuestros primeros diputados.
La Asamblea de Risaralda elegida popularmente para un periodo de dos
años, entre 1968 y 1970 estuvo integrada de la siguiente manera:
PRINCIPALES SUPLENTES
Camilo Mejía Duque ------------------------------Elías Bedoya Cardona
Fabio Vásquez Botero-------------------------- Fabio García Salazar
Rafael Carbonell y---------------------------------Carbonell Fernando Bolívar
Álvaro Gómez Hurtado-------------------------- Jesús María Betancourt M.
Carlos Alberto Gartner Tobón----------------- Antonio Ocampo Ramos
José Rodríguez Castaño------------------------ Pedro Quintero Ángel
Arnulfo Caicedo------------------------------------ Luis Angel Arcila A.
Reinaldo Acosta Soto -------------------------- Fabio Posada Castaño
Romelia Mejía Marín----------------------------- Enrique Cortés G.
Hernando Jiménez Serna---------------------- Gabriel Jiménez Buriticá
Hugo López Betancourt ------------------------Gustavo Bernal Ángel
Nelson Uribe Garcés---------------------------- Manuel J. Posada Ángel
Hugo Tobón Duque------------------------------ Martha Herrera de A.
Gustavo Rojas Pinilla ---------------------------Eleazar Antonio Ramírez H.
Una vez definida la composición de la Corporación, se procedió a la elección
de la mesa directiva, la primera en la historia que le otorgaría el honor de
convertirse en el Presidente de la Duma, al diputado Fabio Vásquez Botero.
El primer Secretario de la Asamblea de Risaralda fue Aníbal Machado,
mientras que Luis Alfonso Hormaza se convirtió en el primer subsecretario.
En esta primera vigencia de operaciones de la Asamblea de Risaralda,
fueron aprobados un total de 68 proyectos que se convirtieron en Ordenanza
del Departamento, la mayoría de ellas, apuntaban hacia la organización
administrativa, financiera, operativa, logística y demás, así como a la
ejecución de las primeras obras y actos que favorecían a todos los sectores
sociales de las comunidades risaraldenses.
PRIMERA ORDENANZA:
La primera Ordenanza fue en 1968, donde se fija el personal de secretaría de
la Asamblea y sus asignaciones, y se señalan los gastos de representación
de los Diputados y el Secretario.
En este orden de ideas, la primera ordenanza aprobada por los diputados del
departamento y por ende la primera que tuvo Risaralda, fijó precisamente y
de manera expresa el personal de secretaría y sus asignaciones, que debía
asumir la Asamblea, ordenamiento que también señalaba las directrices en
torno a los gastos de representación de los Diputados y el Secretario.
Así las cosas, a partir del primero de octubre de 1968 el personal de
Secretaría de la Asamblea y sus asignaciones, es decir la primera planta de
funcionarios, sería la siguiente:
- Un Secretario a $3.500.oo mensuales en 3 meses $10.500.oo.
- Un Subsecretario a $3.500.oo mensuales en 3 meses $10.500.oo.
- Un Relator a $2.500.oo mensuales en 2 meses $5.500.oo.
- Un Oficial Mayor a $2.500.oo mensuales en 2 meses $ 5.500.oo
- Una mecanotaquígrafa a $1.500.oo mensuales, 3 meses $4.500.oo.
- Un Mecanógrafo a $1.500.oo mensuales en 3 meses $4.500.oo.
- Dos Auxiliares a $1.000.oo mensuales en 2 meses $4.000.oo.
- Una Aseadora a $550.oo mensuales en 2 meses $1.100.oo.
De la misma manera, los gastos de representación de los Honorables
Diputados y del Secretario de la Corporación fueron tasados en cincuenta
pesos ($50.oo) diarios para cada uno, a partir del mismo primero de octubre.
La prima de Navidad para los Diputados y demás empleados de la Asamblea
Departamental de Risaralda, se fijó por medio de la Ordenanza No.035, por
un valor equivalente a lo devengado por cada uno de ellos en un mes, por
concepto de sueldo y gastos de representación.
Constitucionalmente se debía estructurar el órgano encargado del control
fiscal en Risaralda y fue a través de la Ordenanza No.034 que nació la
Contraloría General del Departamento con su planta de personal y las
asignaciones respectivas, los grupos y las normas de procedimiento, entre
otros aspectos.
La Contraloría General del Departamento entró en funcionamiento el primero
de enero de 1969, cuyas funciones fiscalizadoras no sólo se supeditaron a
los actos de la administración departamental, sino que se extendieron a los
demás municipios.
Inicialmente, el periodo del Contralor General del Departamento elegido por
la Asamblea era de dos años, contados a partir del día primero de Julio de
1969, según las normas establecidas por la Ley 47 de 1945.
La administración central también fue objeto de organización administrativa,
como era apenas obvio en un departamento que apenas cumplía un año de
creación y se adentraba en su segundo año de gestión. Mediante la
Ordenanza No.068 fue fijado el personal de las Oficinas Públicas del
Departamento con sus respectivas asignaciones, el cual entraría a operar
con todas las de la ley a partir del primero de enero de 1969.
Paralelo a las actividades de organización de la Asamblea y la Contraloría
Departamental, los diputados aprobaron la Ordenanza No.047 por medio de
la cual se facultó al Ejecutivo Departamental para que buscara la nivelación
de los sueldos de los profesores de enseñanza media y primaria del
departamento con los de la Nación, a través del proyectado Fondo Regional
Educativo, en el cual también el gobernador tenía plena autorización para su
creación, en busca de la integración de la educación en el departamento.
Un hecho importante, por lo que se vendría algunos años después para esta
comunidad risaraldense, lo configuró la Ordenanza No.061 que ordenó que la
planeación del corregimiento de Dosquebradas del municipio de Santa Rosa
de Cabal, estaría a cargo de la Oficina de Planeación del Departamento.
En materia educativa, las primeras ordenanzas aprobadas por la Asamblea
Departamental reflejaban el absoluto revolcón que sufrían todas y cada una
de las instituciones públicas de los diferentes municipios que integraron el
nuevo Departamento de Risaralda.
Bajo esta dinámica, la administración, previa autorización vía ordenanza,
realizó entre otras, las siguientes acciones administrativas:
- Creó el bachillerato nocturno del Colegio Oficial de Varones “Rafael Uribe
Uribe” de Pereira, cuya instrucción sería de carácter gratuito para los
estudiantes que llenaran las condiciones requeridas.
- Creó el Bachillerato Técnico Comercial en el Municipio de Marsella, anexo
al Instituto “Estrada”, cuya reglamentación estuvo a cargo de la entonces
Secretaría de Desarrollo Económico y Social del Departamento. En este tipo
de enseñanza se incluyeron asignaturas especializadas como mecanografía,
taquigrafía y contabilidad, entre otras de carácter comercial.
- Creó los cursos quinto y sexto de bachillerato en los colegios Nuestra
Señora de los Dolores y Liceo San Andrés de Quinchía.
- Fusionó en un sólo establecimiento educativo los colegios Santo Domingo
Sabio y Santa Cecilia del municipio de Balboa.
- Fusionó en un solo claustro el colegio Liceo de Occidente y Nuestra Señora
del Carmen del municipio de La Celia.
- Decretó auxilios por treinta mil pesos para el Municipio de La Celia, con
destino exclusivo a la construcción de la escuela de enseñanza primaria en la vereda La Secreta
- Decretó auxilios por cinco mil pesos para el Municipio de Pueblo Rico, con
destino a la construcción de una sala de televisión educativa en la Escuela
Simón Bolívar.
- Auxilió a la Junta de Acción Comunal de la Vereda Cicuepa, del
corregimiento de Santa Cecilia en el Municipio de Pueblo Rico, con la suma
de cinco mil pesos para iniciar la construcción de un local para la escuela de
enseñanza primaria.
- Auxilió con la suma de tres mil pesos a la Junta de Acción Comunal de la
Vereda Ciató del municipio de Pueblo Rico, con el fin de hacer reparaciones
al local de la escuela veredal.
- Auxilió con treinta mil pesos a la Junta de Acción Comunal de la vereda El
Rocío de Pereira, para la construcción de la escuela del sector.
- Destinó diez mil pesos para la Biblioteca del Colegio Jesús María Ormaza
del barrio Cuba de Pereira.
- Fijó un auxilio anual mínimo para funcionamiento de la Universidad
Tecnológica de Pereira.
Como un acto especial, la Ordenanza No.055 en aras del cumplimiento del
contrato de nacionalización del colegio Francisco José de Caldas de Santa
Rosa de Cabal, destinó cuarenta mil pesos para pagar el saldo que por igual
valor le adeuda el Departamento, por concepto de los aportes
correspondientes a los años de 1967 y 1968, de conformidad con el contrato
sobre nacionalización del mismo.
Otro aspecto bien importante en la gestión político - administrativa de la
Asamblea del Departamento en su primer año de actividad, se dio a nivel
financiero. El naciente Departamento debía adoptar los lineamientos que en
materia impositiva existían el país y a los cuales tenía derecho, para ajustar
sus arcas y asegurar el recaudo de los recursos que le permitirían subsistir y
garantizar su autosostenibilidad, además de comenzar a implementar
estrategias financieras para acceder a recursos que le aseguraran la
inversión social.
En este orden de ideas, la tercera ordenanza que en su historia aprobó la
Corporación y la primera de carácter financiero, tuvo que ver con una
autorización al Gobierno Departamental para realizar operaciones de crédito
con bancos nacionales hasta por la suma de tres millones de pesos.
Este primer empréstito obedecía precisamente a la atención que se debía
efectuar de los gastos señalados en el presupuesto de la vigencia fiscal de
este mismo año.
Días más tarde, la Ordenanza No.014 también autorizaba al Gobierno
Departamental para realizar operaciones de crédito hasta por diez millones
ochocientos mil pesos con bancos u otras entidades nacionales, cuya
destinación específica pretendía el financiamiento del Fondo Rotatorio de
Valorización, creado por el Decreto No 214 del 11 de agosto de 1967,
expedido por el Gobierno de Risaralda.
A través de este fondo, estaban previstos la fijación de los Planes de
Fomento Eléctrico en el Departamento y la adquisición de equipo y
maquinaria destinados a la conservación y construcción de las obras
públicas.
La primera Ordenanza del Departamento que incluyó la legislación de licores
fue la No.029, la cual ordenó que a partir de 1968 los licores destilados
nacionales y los vinos, cuya elaboración estuviera autorizada por el Ministerio
de Salud Pública, sería de libre concurrencia y comercio al mercado
departamental, previo al pago de los impuestos establecidos o que definiera
el Gobierno de Risaralda.
Esta ordenanza exceptuó de esta disposición a los licores destilados en el ya
vecino departamento de Caldas, los que sólo eran introducidos por el
Gobierno Departamental.
Junto a estos lineamientos, también fue creada la Junta Consultiva de
Rentas Departamentales, cuyas funciones habían sido establecidas en el
Decreto No.065 del 22 de marzo de 1967.
El primer Código Fiscal del Departamento se dio a instancia de la Ordenanza
No.065, el cual supo conjugar en su esencia el conjunto de normas que
reglamentaban la constitución, organización, disposición y control de la
Hacienda Departamental y la fiscalización de las rentas y gastos de los
Municipios.
De esta manera se constituye este ordenamiento fiscal, cuyo acatamiento era
obligatorio para funcionarios, agentes y contratistas del Departamento.
De la misma forma como ha venido evolucionando la gestión de los
diputados en este año, el primer presupuesto de rentas e ingresos y
apropiaciones que aprobó la Corporación, para los gastos durante la vigencia
fiscal de 1969, fue aforado en $66´982.005.oo.
Así como la educación sufrió un completo vuelco debido al nuevo
ordenamiento territorial que tenían los trece municipios agrupados en el
departamento de Risaralda, los asuntos viales y de obras públicas también
fueron objeto de grandes movimientos administrativos.
A través de varias ordenanzas que iniciaron este año y que en el transcurso
de los lustros subsiguientes continuarían con el mismo cometido, en
Risaralda se comenzaron a departamentalizar algunas de las vías que
llenaban los requisitos.
Bajo este contexto, a continuación reseñamos las primeras vías carreteables
adoptadas por el Departamento de Risaralda:
- Ordenanza No.018: La vía de penetración existente, en una extensión
aproximada de doce kilómetros, entre la carretera La Virginia - Pueblo Rico y
la vereda Tambores del municipio de Balboa, pasando por la hacienda San
Francisco y la vereda de Cruces.
- Ordenanza No.019: La carretera construida por Acción Comunal que lleva
de la cabecera del municipio de Santuario a la vereda Los Planes del mismo.
- Ordenanza No.032: Las carreteras Frailes - Buena Vista - Dosquebradas,
en el Municipio de Santa Rosa de Cabal.
El Pital de Combia – La Amoladora - San Luis - San Vicente, en el municipio
de Pereira.
Estas dos últimas vías carreteables, fueron incorporadas también al Plan Vial
Departamental.
- Ordenanza No.050: Incorpora al Plan Vial Departamental de Carreteras la
construcción de la vía que partiendo del Alto de Boquerón pasa por el camino
de El Rodeo, llega a La Soledad y termina en sitio La Capilla en el
corregimiento de Dosquebradas, Municipio de Santa Rosa de Cabal.
Las obras de infraestructura vial en el departamento de Risaralda se hicieron
realidad a través de varias ordenanzas; una de ellas fue la No.017, por medio
de la cual se asignó una partida presupuestal de tres millones de pesos para
la construcción y terminación de algunos trabajos iniciados en todos los
municipios, con excepción de la capital risaraldense.
No sólo en el campo vial proliferaron las obras, también en otros frentes se
autorizó la ejecución de diversos trabajos de beneficio social y comunitario en
los diferentes municipios. A continuación relacionamos algunos de ellos:
- Para la construcción del puesto de salud en La Bella, se auxilió con treinta
mil a la Junta de Desarrollo Comunal de esta vereda de Pereira.
- Para la construcción del alcantarillado de la zona urbana de Mistrató, se
destinaron $130.000.oo, de los $170.000.oo que integraban el auxilio global
autorizado, con destino a la Administración Municipal de esta localidad.
- Se distribuyó un auxilio global de $350.000.oo, destinado a diversas obras
en el municipio de Quinchía, tales como la construcción de la Plaza de
Mercado con $240.000.oo, el Liceo San Andrés con $45.000.oo, Nuestra
Señora de los Dolores con $45.000.oo y la dotación del puesto de salud del
corregimiento de Irra por $20.000.oo.
Otros municipios beneficiados con obras en 1968 fueron La Virginia con el
mejoramiento de su acueducto municipal y la recuperación de las represas
del río “Totuí”, que surtían al mismo; Marsella y Santa Rosa de Cabal con la
electrificación de las fracciones rurales de dichos municipios.
Durante este primer año se efectuaron aportes a obras de importancia para
la ciudad de Pereira. Ellas fueron:
- Mediante la Ordenanza No.045 se destinó un auxilio de un millón de pesos
con destino a la construcción del Coliseo Cubierto, cuyos recursos serían
entregados a la Sociedad de Mejoras Públicas de Pereira en partidas
anuales de $250.000.oo.
- A través de la Ordenanza No.058 se auxilió al Municipio de Pereira con la
suma de cincuenta mil pesos, con destino la construcción de un colector de
aguas negras en el barrio Boston.
Junto a las obras de infraestructura que se autorizaron anteriormente, en
materia de salud los auxilios también llegaron a otras entidades como el
realizado por cincuenta mil pesos al Centro de Enfermos por el Bacilo de
Hansen en Agua de Dios, para la atención de los pacientes oriundos de
Risaralda que estuvieran allí recluidos, así como el auxilio de veinte mil
pesos para el Centro de Vías Respiratorias de Pereira.
Mientras que en materia de seguridad la Ordenanza No.022 creó la
Inspección Departamental de Policía en el Barrio Pío XII del municipio de La
Virginia, en el campo deportivo la Ordenanza No.060 organizaba y
reglamentaba el funcionamiento de la Junta Departamental de Deportes de
Risaralda, un organismo ejecutivo encargado del fomento del deporte
aficionado, de la cultura física, y que tendría la administración del deporte en
el territorio de Risaralda.
Otro campo que también tuvo intervención de la Asamblea Departamental
fue el agrícola. Mediante la Ordenanza No.064 se le concedieron facultades
al Gobierno Departamental para contratar con el Ministerio de Agricultura o a
través de sus organismos, el fomento y desarrollo agropecuario de esta
sección colombiana, conforme con los lineamientos nacionales vigentes de
reestructuración del sector agropecuario.
Para culminar con esta primera vigencia de actividad coadministradora de la
Asamblea Departamental, en la que el tema cultural también fue abordado,
reseñamos la creación, mediante la Ordenanza No.009, de la Banda
Departamental de Músicos con sede en la ciudad de Pereira, la que estaría
integrada por 24 personas, representada en un director con una asignación
mensual de $1.500.oo, un Músico Mayor, siete solistas, siete músicos de
primera clase y ocho músicos de segunda clase.
Para la compra del instrumental musical necesario, la Asamblea de Risaralda
también autorizó en esta ordenanza la destinación de recursos del orden de
los veinte mil pesos.
Este año también fue creada a través de la Ordenanza No.041, la
condecoración “La Gran Cruz de Risaralda”, como una insignia de distinción
para las personas o entidades que la merecieran por sus sobresalientes
actividades en pro del progreso del Departamento.
En 1969, La intensa actividad que habían tenido los diputados el año
inmediatamente anterior, con motivo de su primera jornada de labores, para
1969 disminuyó ostensiblemente, a tal punto que en esta vigencia fueron
aprobadas tan sólo veinte ordenanzas.
Sin embargo, este año la Asamblea Departamental debatió y aprobó una de
las ordenanzas más importantes en materia de símbolos e identificación de
patria chica en Risaralda.
Mediante la Ordenanza No.018 se adoptó la Bandera Oficial del
Departamento y se ordenó la apertura del concurso para el diseño del
escudo.
Las características de la insignia aprobada por la Asamblea fueron
textualmente: “Tela en sínople verde con tono estricto de esmeralda, con
forma rectangular y extendida en sentido horizontal, de preferencia en seda o
tafetán, sus medidas son de 1,20cm por 0,60cm. Como símbolo propio
llevará en el centro trece estrellas en metal (Plata), dispuestas en arcos
descendentes. Ira fijada en asta, sin moharra”.
Al igual que el año anterior, los ajustes administrativos de la Corporación
Risaraldense no se hicieron esperar. La Ordenanza No.004 fijó a partir del
primero de octubre de este año, en $3.600.oo mensuales, los gastos de
representación de los Diputados, Secretario y Subsecretario de la Honorable
Asamblea Departamental.
De la misma manera, consecuente con el desarrollo de los dos primeros
años de funcionamiento del nuevo departamento colombiano, el
fortalecimiento de las finanzas fue una constante al interior de la
administración y por ende de la Duma. Impuestos, estampillas y empréstitos,
fijaron toda la atención de los diputados.
La ordenanza No.003 estableció un impuesto a los cigarrillos extranjeros que
se introdujeran al departamento para su expendio y consumo, los que debían
pagar la suma de un peso con cincuenta centavos por cada cajetilla.
La primera estampilla propia que hizo su aparición en esta naciente sección
del país se cristalizó a través de la Ordenanza No.006, la cual estableció la
creación de la estampilla Pro-Palacio Departamental de Risaralda.
En este mismo orden de ideas, también se creó bajo la misma ordenanza la
Junta Pro-Palacio Departamental de Risaralda, organismo que se encargó de
hacer todas las gestiones conducentes a la adquisición de los terrenos y la
construcción en la ciudad de Pereira de un edificio donde quedarían ubicadas
las oficinas públicas departamentales.
La Junta Pro-Palacio Departamental estuvo integrada por el Gobernador, el
Secretario de Gobierno Departamental, el Jefe de la Oficina Administrativa,
El Jefe de la Sección de Obras Públicas del Departamento y dos Diputados
designados por la Honorable Asamblea, de conformidad con la partida
política.
Para el cumplimiento de los propósitos trazados, la Ordenanza No.007
determinó el gravamen y los actos y documentos sobre los cuales sería de
obligatorio uso la estampilla Pro-Palacio Departamental de Risaralda, tales
como las nóminas que presentaran los empleados departamentales para el
cobro de sueldos o jornales de conformidad con la tarifa, además de todo
contrato celebrado entre las administraciones departamentales y las
autenticaciones en la Gaceta Departamental, entre otros.
A fin de reforzar todas las iniciativas anteriores, los diputados también
aprobaron la Ordenanza No.008 que concedió autorización al Gobierno
Departamental para contratar un empréstito con la banca nacional hasta por
diez millones de pesos, con destino a la construcción de las obras de la sede
propia del gobierno de Risaralda.
De esta manera, se daban los primeros y firmes pasos tendientes gestar una
necesidad corporativa, que más adelante quedaría definida a ejecutarse en
un costado del parque Olaya Herrera.
Otro de los empréstitos autorizados en esta vigencia con la banca nacional o
prestamistas oficiales o particulares, fue por un monto de cinco millones de
pesos, cuyo producto se destinaría exclusivamente a impulsar los planes de
electrificación rural en el departamento.
En este mismo campo financiero, la Ordenanza No.010 creó los Almacenes
Recaudadores de Rentas Departamentales en los municipios de Pueblo Rico
y Mistrató, los que entraron en rigor a partir del primero de enero de 1970.
El presupuesto de rentas e ingresos y apropiaciones para gastos durante la
vigencia fiscal de 1970, fue aforado en $100.008.935.oo.
El camino hacia la participación de Risaralda en la creación de empresas de
diferente índole se dio a la luz de la Ordenanza No.012 que autorizó al
Gobierno Departamental para gestionar y llevar a efecto la vinculación del
Departamento en la Compañía Forestal del Risaralda.
Esta compañía, que pasó a la historia por ser la primera en la que el
Departamento tuvo interés en participar activamente y destinó recursos, logró
que para atender los gastos necesarios tendientes a su consolidación se
asignara la suma de $400´000.000.oo.
Otra de las autorizaciones dadas, fue para la realización de estudios técnicos
requeridos para establecer el grado de explotación extractiva de los
yacimientos de carbón de Quinchía.
En seguridad, el Departamento cedió a la Policía Nacional sus derechos de
dominio y posesión sobre el lote de terreno de 641 metros cuadrados,
localizados en la carrera 4ª No 4-42 del área urbana de La Virginia, con
destino a la construcción del cuartel y las oficinas del organismo de
seguridad en esta localidad.
En educación por su parte, la Ordenanza No.009 adoptó el primer Plan
Educativo del Departamento que tuvo Risaralda, el cual fue aprobado para el
quinquenio 1970-1974 y creó así mismo con carácter permanente, una
comisión de la Honorable Asamblea integrada por cuatro diputados,
denominada “Comisión del Plan”, que estudiaría para primer debate los
planes que correspondieran fijar a la Duma.
La entrega de auxilios continuó este año, resultando favorecidos, entre otros,
el Hogar Nazaret y la escuela Santa María Mazzarello (Madres Salesianas)
del corregimiento de Dosquebradas, en jurisdicción del Municipio de Santa
Rosa de Cabal, en las que se adelantó respectivamente, la construcción de
dos aulas y la creación dos plazas de maestros.
En materia cultural se expidió la Ordenanza No.016, mediante la cual se
creó la Academia de Historia de Risaralda, con sede en la ciudad de Pereira.
Una vez definida la composición de la Corporación, se procedió a la elección
de la mesa directiva, la primera en la historia que le otorgaría el honor de
convertirse en el Presidente de la Duma, al diputado Fabio Vásquez Botero.
El primer Secretario de la Asamblea de Risaralda fue Aníbal Machado,
mientras que Luis Alfonso Hormaza se convirtió en el primer subsecretario.
En esta primera vigencia de operaciones de la Asamblea de Risaralda,
fueron aprobados un total de 68 proyectos que se convirtieron en Ordenanza
del Departamento, la mayoría de ellas, apuntaban hacia la organización
administrativa, financiera, operativa, logística y demás, así como a la
ejecución de las primeras obras y actos que favorecían a todos los sectores
sociales de las comunidades risaraldenses.
PRIMERA ORDENANZA:
La primera Ordenanza fue en 1968, donde se fija el personal de secretaría de
la Asamblea y sus asignaciones, y se señalan los gastos de representación
de los Diputados y el Secretario.
En este orden de ideas, la primera ordenanza aprobada por los diputados del
departamento y por ende la primera que tuvo Risaralda, fijó precisamente y
de manera expresa el personal de secretaría y sus asignaciones, que debía
asumir la Asamblea, ordenamiento que también señalaba las directrices en
torno a los gastos de representación de los Diputados y el Secretario.
Así las cosas, a partir del primero de octubre de 1968 el personal de
Secretaría de la Asamblea y sus asignaciones, es decir la primera planta de
funcionarios, sería la siguiente:
- Un Secretario a $3.500.oo mensuales en 3 meses $10.500.oo.
- Un Subsecretario a $3.500.oo mensuales en 3 meses $10.500.oo.
- Un Relator a $2.500.oo mensuales en 2 meses $5.500.oo.
- Un Oficial Mayor a $2.500.oo mensuales en 2 meses $ 5.500.oo
- Una mecanotaquígrafa a $1.500.oo mensuales, 3 meses $4.500.oo.
- Un Mecanógrafo a $1.500.oo mensuales en 3 meses $4.500.oo.
- Dos Auxiliares a $1.000.oo mensuales en 2 meses $4.000.oo.
- Una Aseadora a $550.oo mensuales en 2 meses $1.100.oo.
De la misma manera, los gastos de representación de los Honorables
Diputados y del Secretario de la Corporación fueron tasados en cincuenta
pesos ($50.oo) diarios para cada uno, a partir del mismo primero de octubre.
La prima de Navidad para los Diputados y demás empleados de la Asamblea
Departamental de Risaralda, se fijó por medio de la Ordenanza No.035, por
un valor equivalente a lo devengado por cada uno de ellos en un mes, por
concepto de sueldo y gastos de representación.
Constitucionalmente se debía estructurar el órgano encargado del control
fiscal en Risaralda y fue a través de la Ordenanza No.034 que nació la
Contraloría General del Departamento con su planta de personal y las
asignaciones respectivas, los grupos y las normas de procedimiento, entre
otros aspectos.
La Contraloría General del Departamento entró en funcionamiento el primero
de enero de 1969, cuyas funciones fiscalizadoras no sólo se supeditaron a
los actos de la administración departamental, sino que se extendieron a los
demás municipios.
Inicialmente, el periodo del Contralor General del Departamento elegido por
la Asamblea era de dos años, contados a partir del día primero de Julio de
1969, según las normas establecidas por la Ley 47 de 1945.
La administración central también fue objeto de organización administrativa,
como era apenas obvio en un departamento que apenas cumplía un año de
creación y se adentraba en su segundo año de gestión. Mediante la
Ordenanza No.068 fue fijado el personal de las Oficinas Públicas del
Departamento con sus respectivas asignaciones, el cual entraría a operar
con todas las de la ley a partir del primero de enero de 1969.
Paralelo a las actividades de organización de la Asamblea y la Contraloría
Departamental, los diputados aprobaron la Ordenanza No.047 por medio de
la cual se facultó al Ejecutivo Departamental para que buscara la nivelación
de los sueldos de los profesores de enseñanza media y primaria del
departamento con los de la Nación, a través del proyectado Fondo Regional
Educativo, en el cual también el gobernador tenía plena autorización para su
creación, en busca de la integración de la educación en el departamento.
Un hecho importante, por lo que se vendría algunos años después para esta
comunidad risaraldense, lo configuró la Ordenanza No.061 que ordenó que la
planeación del corregimiento de Dosquebradas del municipio de Santa Rosa
de Cabal, estaría a cargo de la Oficina de Planeación del Departamento.
En materia educativa, las primeras ordenanzas aprobadas por la Asamblea
Departamental reflejaban el absoluto revolcón que sufrían todas y cada una
de las instituciones públicas de los diferentes municipios que integraron el
nuevo Departamento de Risaralda.
Bajo esta dinámica, la administración, previa autorización vía ordenanza,
realizó entre otras, las siguientes acciones administrativas:
- Creó el bachillerato nocturno del Colegio Oficial de Varones “Rafael Uribe
Uribe” de Pereira, cuya instrucción sería de carácter gratuito para los
estudiantes que llenaran las condiciones requeridas.
- Creó el Bachillerato Técnico Comercial en el Municipio de Marsella, anexo
al Instituto “Estrada”, cuya reglamentación estuvo a cargo de la entonces
Secretaría de Desarrollo Económico y Social del Departamento. En este tipo
de enseñanza se incluyeron asignaturas especializadas como mecanografía,
taquigrafía y contabilidad, entre otras de carácter comercial.
- Creó los cursos quinto y sexto de bachillerato en los colegios Nuestra
Señora de los Dolores y Liceo San Andrés de Quinchía.
- Fusionó en un sólo establecimiento educativo los colegios Santo Domingo
Sabio y Santa Cecilia del municipio de Balboa.
- Fusionó en un solo claustro el colegio Liceo de Occidente y Nuestra Señora
del Carmen del municipio de La Celia.
- Decretó auxilios por treinta mil pesos para el Municipio de La Celia, con
destino exclusivo a la construcción de la escuela de enseñanza primaria en la vereda La Secreta
- Decretó auxilios por cinco mil pesos para el Municipio de Pueblo Rico, con
destino a la construcción de una sala de televisión educativa en la Escuela
Simón Bolívar.
- Auxilió a la Junta de Acción Comunal de la Vereda Cicuepa, del
corregimiento de Santa Cecilia en el Municipio de Pueblo Rico, con la suma
de cinco mil pesos para iniciar la construcción de un local para la escuela de
enseñanza primaria.
- Auxilió con la suma de tres mil pesos a la Junta de Acción Comunal de la
Vereda Ciató del municipio de Pueblo Rico, con el fin de hacer reparaciones
al local de la escuela veredal.
- Auxilió con treinta mil pesos a la Junta de Acción Comunal de la vereda El
Rocío de Pereira, para la construcción de la escuela del sector.
- Destinó diez mil pesos para la Biblioteca del Colegio Jesús María Ormaza
del barrio Cuba de Pereira.
- Fijó un auxilio anual mínimo para funcionamiento de la Universidad
Tecnológica de Pereira.
Como un acto especial, la Ordenanza No.055 en aras del cumplimiento del
contrato de nacionalización del colegio Francisco José de Caldas de Santa
Rosa de Cabal, destinó cuarenta mil pesos para pagar el saldo que por igual
valor le adeuda el Departamento, por concepto de los aportes
correspondientes a los años de 1967 y 1968, de conformidad con el contrato
sobre nacionalización del mismo.
Otro aspecto bien importante en la gestión político - administrativa de la
Asamblea del Departamento en su primer año de actividad, se dio a nivel
financiero. El naciente Departamento debía adoptar los lineamientos que en
materia impositiva existían el país y a los cuales tenía derecho, para ajustar
sus arcas y asegurar el recaudo de los recursos que le permitirían subsistir y
garantizar su autosostenibilidad, además de comenzar a implementar
estrategias financieras para acceder a recursos que le aseguraran la
inversión social.
En este orden de ideas, la tercera ordenanza que en su historia aprobó la
Corporación y la primera de carácter financiero, tuvo que ver con una
autorización al Gobierno Departamental para realizar operaciones de crédito
con bancos nacionales hasta por la suma de tres millones de pesos.
Este primer empréstito obedecía precisamente a la atención que se debía
efectuar de los gastos señalados en el presupuesto de la vigencia fiscal de
este mismo año.
Días más tarde, la Ordenanza No.014 también autorizaba al Gobierno
Departamental para realizar operaciones de crédito hasta por diez millones
ochocientos mil pesos con bancos u otras entidades nacionales, cuya
destinación específica pretendía el financiamiento del Fondo Rotatorio de
Valorización, creado por el Decreto No 214 del 11 de agosto de 1967,
expedido por el Gobierno de Risaralda.
A través de este fondo, estaban previstos la fijación de los Planes de
Fomento Eléctrico en el Departamento y la adquisición de equipo y
maquinaria destinados a la conservación y construcción de las obras
públicas.
La primera Ordenanza del Departamento que incluyó la legislación de licores
fue la No.029, la cual ordenó que a partir de 1968 los licores destilados
nacionales y los vinos, cuya elaboración estuviera autorizada por el Ministerio
de Salud Pública, sería de libre concurrencia y comercio al mercado
departamental, previo al pago de los impuestos establecidos o que definiera
el Gobierno de Risaralda.
Esta ordenanza exceptuó de esta disposición a los licores destilados en el ya
vecino departamento de Caldas, los que sólo eran introducidos por el
Gobierno Departamental.
Junto a estos lineamientos, también fue creada la Junta Consultiva de
Rentas Departamentales, cuyas funciones habían sido establecidas en el
Decreto No.065 del 22 de marzo de 1967.
El primer Código Fiscal del Departamento se dio a instancia de la Ordenanza
No.065, el cual supo conjugar en su esencia el conjunto de normas que
reglamentaban la constitución, organización, disposición y control de la
Hacienda Departamental y la fiscalización de las rentas y gastos de los
Municipios.
De esta manera se constituye este ordenamiento fiscal, cuyo acatamiento era
obligatorio para funcionarios, agentes y contratistas del Departamento.
De la misma forma como ha venido evolucionando la gestión de los
diputados en este año, el primer presupuesto de rentas e ingresos y
apropiaciones que aprobó la Corporación, para los gastos durante la vigencia
fiscal de 1969, fue aforado en $66´982.005.oo.
Así como la educación sufrió un completo vuelco debido al nuevo
ordenamiento territorial que tenían los trece municipios agrupados en el
departamento de Risaralda, los asuntos viales y de obras públicas también
fueron objeto de grandes movimientos administrativos.
A través de varias ordenanzas que iniciaron este año y que en el transcurso
de los lustros subsiguientes continuarían con el mismo cometido, en
Risaralda se comenzaron a departamentalizar algunas de las vías que
llenaban los requisitos.
Bajo este contexto, a continuación reseñamos las primeras vías carreteables
adoptadas por el Departamento de Risaralda:
- Ordenanza No.018: La vía de penetración existente, en una extensión
aproximada de doce kilómetros, entre la carretera La Virginia - Pueblo Rico y
la vereda Tambores del municipio de Balboa, pasando por la hacienda San
Francisco y la vereda de Cruces.
- Ordenanza No.019: La carretera construida por Acción Comunal que lleva
de la cabecera del municipio de Santuario a la vereda Los Planes del mismo.
- Ordenanza No.032: Las carreteras Frailes - Buena Vista - Dosquebradas,
en el Municipio de Santa Rosa de Cabal.
El Pital de Combia – La Amoladora - San Luis - San Vicente, en el municipio
de Pereira.
Estas dos últimas vías carreteables, fueron incorporadas también al Plan Vial
Departamental.
- Ordenanza No.050: Incorpora al Plan Vial Departamental de Carreteras la
construcción de la vía que partiendo del Alto de Boquerón pasa por el camino
de El Rodeo, llega a La Soledad y termina en sitio La Capilla en el
corregimiento de Dosquebradas, Municipio de Santa Rosa de Cabal.
Las obras de infraestructura vial en el departamento de Risaralda se hicieron
realidad a través de varias ordenanzas; una de ellas fue la No.017, por medio
de la cual se asignó una partida presupuestal de tres millones de pesos para
la construcción y terminación de algunos trabajos iniciados en todos los
municipios, con excepción de la capital risaraldense.
No sólo en el campo vial proliferaron las obras, también en otros frentes se
autorizó la ejecución de diversos trabajos de beneficio social y comunitario en
los diferentes municipios. A continuación relacionamos algunos de ellos:
- Para la construcción del puesto de salud en La Bella, se auxilió con treinta
mil a la Junta de Desarrollo Comunal de esta vereda de Pereira.
- Para la construcción del alcantarillado de la zona urbana de Mistrató, se
destinaron $130.000.oo, de los $170.000.oo que integraban el auxilio global
autorizado, con destino a la Administración Municipal de esta localidad.
- Se distribuyó un auxilio global de $350.000.oo, destinado a diversas obras
en el municipio de Quinchía, tales como la construcción de la Plaza de
Mercado con $240.000.oo, el Liceo San Andrés con $45.000.oo, Nuestra
Señora de los Dolores con $45.000.oo y la dotación del puesto de salud del
corregimiento de Irra por $20.000.oo.
Otros municipios beneficiados con obras en 1968 fueron La Virginia con el
mejoramiento de su acueducto municipal y la recuperación de las represas
del río “Totuí”, que surtían al mismo; Marsella y Santa Rosa de Cabal con la
electrificación de las fracciones rurales de dichos municipios.
Durante este primer año se efectuaron aportes a obras de importancia para
la ciudad de Pereira. Ellas fueron:
- Mediante la Ordenanza No.045 se destinó un auxilio de un millón de pesos
con destino a la construcción del Coliseo Cubierto, cuyos recursos serían
entregados a la Sociedad de Mejoras Públicas de Pereira en partidas
anuales de $250.000.oo.
- A través de la Ordenanza No.058 se auxilió al Municipio de Pereira con la
suma de cincuenta mil pesos, con destino la construcción de un colector de
aguas negras en el barrio Boston.
Junto a las obras de infraestructura que se autorizaron anteriormente, en
materia de salud los auxilios también llegaron a otras entidades como el
realizado por cincuenta mil pesos al Centro de Enfermos por el Bacilo de
Hansen en Agua de Dios, para la atención de los pacientes oriundos de
Risaralda que estuvieran allí recluidos, así como el auxilio de veinte mil
pesos para el Centro de Vías Respiratorias de Pereira.
Mientras que en materia de seguridad la Ordenanza No.022 creó la
Inspección Departamental de Policía en el Barrio Pío XII del municipio de La
Virginia, en el campo deportivo la Ordenanza No.060 organizaba y
reglamentaba el funcionamiento de la Junta Departamental de Deportes de
Risaralda, un organismo ejecutivo encargado del fomento del deporte
aficionado, de la cultura física, y que tendría la administración del deporte en
el territorio de Risaralda.
Otro campo que también tuvo intervención de la Asamblea Departamental
fue el agrícola. Mediante la Ordenanza No.064 se le concedieron facultades
al Gobierno Departamental para contratar con el Ministerio de Agricultura o a
través de sus organismos, el fomento y desarrollo agropecuario de esta
sección colombiana, conforme con los lineamientos nacionales vigentes de
reestructuración del sector agropecuario.
Para culminar con esta primera vigencia de actividad coadministradora de la
Asamblea Departamental, en la que el tema cultural también fue abordado,
reseñamos la creación, mediante la Ordenanza No.009, de la Banda
Departamental de Músicos con sede en la ciudad de Pereira, la que estaría
integrada por 24 personas, representada en un director con una asignación
mensual de $1.500.oo, un Músico Mayor, siete solistas, siete músicos de
primera clase y ocho músicos de segunda clase.
Para la compra del instrumental musical necesario, la Asamblea de Risaralda
también autorizó en esta ordenanza la destinación de recursos del orden de
los veinte mil pesos.
Este año también fue creada a través de la Ordenanza No.041, la
condecoración “La Gran Cruz de Risaralda”, como una insignia de distinción
para las personas o entidades que la merecieran por sus sobresalientes
actividades en pro del progreso del Departamento.
En 1969, La intensa actividad que habían tenido los diputados el año
inmediatamente anterior, con motivo de su primera jornada de labores, para
1969 disminuyó ostensiblemente, a tal punto que en esta vigencia fueron
aprobadas tan sólo veinte ordenanzas.
Sin embargo, este año la Asamblea Departamental debatió y aprobó una de
las ordenanzas más importantes en materia de símbolos e identificación de
patria chica en Risaralda.
Mediante la Ordenanza No.018 se adoptó la Bandera Oficial del
Departamento y se ordenó la apertura del concurso para el diseño del
escudo.
Las características de la insignia aprobada por la Asamblea fueron
textualmente: “Tela en sínople verde con tono estricto de esmeralda, con
forma rectangular y extendida en sentido horizontal, de preferencia en seda o
tafetán, sus medidas son de 1,20cm por 0,60cm. Como símbolo propio
llevará en el centro trece estrellas en metal (Plata), dispuestas en arcos
descendentes. Ira fijada en asta, sin moharra”.
Al igual que el año anterior, los ajustes administrativos de la Corporación
Risaraldense no se hicieron esperar. La Ordenanza No.004 fijó a partir del
primero de octubre de este año, en $3.600.oo mensuales, los gastos de
representación de los Diputados, Secretario y Subsecretario de la Honorable
Asamblea Departamental.
De la misma manera, consecuente con el desarrollo de los dos primeros
años de funcionamiento del nuevo departamento colombiano, el
fortalecimiento de las finanzas fue una constante al interior de la
administración y por ende de la Duma. Impuestos, estampillas y empréstitos,
fijaron toda la atención de los diputados.
La ordenanza No.003 estableció un impuesto a los cigarrillos extranjeros que
se introdujeran al departamento para su expendio y consumo, los que debían
pagar la suma de un peso con cincuenta centavos por cada cajetilla.
La primera estampilla propia que hizo su aparición en esta naciente sección
del país se cristalizó a través de la Ordenanza No.006, la cual estableció la
creación de la estampilla Pro-Palacio Departamental de Risaralda.
En este mismo orden de ideas, también se creó bajo la misma ordenanza la
Junta Pro-Palacio Departamental de Risaralda, organismo que se encargó de
hacer todas las gestiones conducentes a la adquisición de los terrenos y la
construcción en la ciudad de Pereira de un edificio donde quedarían ubicadas
las oficinas públicas departamentales.
La Junta Pro-Palacio Departamental estuvo integrada por el Gobernador, el
Secretario de Gobierno Departamental, el Jefe de la Oficina Administrativa,
El Jefe de la Sección de Obras Públicas del Departamento y dos Diputados
designados por la Honorable Asamblea, de conformidad con la partida
política.
Para el cumplimiento de los propósitos trazados, la Ordenanza No.007
determinó el gravamen y los actos y documentos sobre los cuales sería de
obligatorio uso la estampilla Pro-Palacio Departamental de Risaralda, tales
como las nóminas que presentaran los empleados departamentales para el
cobro de sueldos o jornales de conformidad con la tarifa, además de todo
contrato celebrado entre las administraciones departamentales y las
autenticaciones en la Gaceta Departamental, entre otros.
A fin de reforzar todas las iniciativas anteriores, los diputados también
aprobaron la Ordenanza No.008 que concedió autorización al Gobierno
Departamental para contratar un empréstito con la banca nacional hasta por
diez millones de pesos, con destino a la construcción de las obras de la sede
propia del gobierno de Risaralda.
De esta manera, se daban los primeros y firmes pasos tendientes gestar una
necesidad corporativa, que más adelante quedaría definida a ejecutarse en
un costado del parque Olaya Herrera.
Otro de los empréstitos autorizados en esta vigencia con la banca nacional o
prestamistas oficiales o particulares, fue por un monto de cinco millones de
pesos, cuyo producto se destinaría exclusivamente a impulsar los planes de
electrificación rural en el departamento.
En este mismo campo financiero, la Ordenanza No.010 creó los Almacenes
Recaudadores de Rentas Departamentales en los municipios de Pueblo Rico
y Mistrató, los que entraron en rigor a partir del primero de enero de 1970.
El presupuesto de rentas e ingresos y apropiaciones para gastos durante la
vigencia fiscal de 1970, fue aforado en $100.008.935.oo.
El camino hacia la participación de Risaralda en la creación de empresas de
diferente índole se dio a la luz de la Ordenanza No.012 que autorizó al
Gobierno Departamental para gestionar y llevar a efecto la vinculación del
Departamento en la Compañía Forestal del Risaralda.
Esta compañía, que pasó a la historia por ser la primera en la que el
Departamento tuvo interés en participar activamente y destinó recursos, logró
que para atender los gastos necesarios tendientes a su consolidación se
asignara la suma de $400´000.000.oo.
Otra de las autorizaciones dadas, fue para la realización de estudios técnicos
requeridos para establecer el grado de explotación extractiva de los
yacimientos de carbón de Quinchía.
En seguridad, el Departamento cedió a la Policía Nacional sus derechos de
dominio y posesión sobre el lote de terreno de 641 metros cuadrados,
localizados en la carrera 4ª No 4-42 del área urbana de La Virginia, con
destino a la construcción del cuartel y las oficinas del organismo de
seguridad en esta localidad.
En educación por su parte, la Ordenanza No.009 adoptó el primer Plan
Educativo del Departamento que tuvo Risaralda, el cual fue aprobado para el
quinquenio 1970-1974 y creó así mismo con carácter permanente, una
comisión de la Honorable Asamblea integrada por cuatro diputados,
denominada “Comisión del Plan”, que estudiaría para primer debate los
planes que correspondieran fijar a la Duma.
La entrega de auxilios continuó este año, resultando favorecidos, entre otros,
el Hogar Nazaret y la escuela Santa María Mazzarello (Madres Salesianas)
del corregimiento de Dosquebradas, en jurisdicción del Municipio de Santa
Rosa de Cabal, en las que se adelantó respectivamente, la construcción de
dos aulas y la creación dos plazas de maestros.
En materia cultural se expidió la Ordenanza No.016, mediante la cual se
creó la Academia de Historia de Risaralda, con sede en la ciudad de Pereira.


